Eduardo Jauregui
Meditar se me da FATAL: Una guía de mindfulness para seres humanos de los de toda la vida (Urano, 2022)

«Un libro esencialmente práctico, pero también profundo, ameno y divertido. Recomiendo vivamente su lectura tanto a principiantes como a expertos meditadores.»
–PABLO D’ORS, autor de Biografía del silencio
“La mejor guía en la meditación nos ayuda a superar todos los obstáculos naturales del ser humano. Con mucha habilidad, sabiduría y sentido del humor, Eduardo Jáuregui ilumina el camino hacia una práctica de Mindfulness sanadora y gratificante. ¡Altamente recomendado!”
–TARA BRACH, Psicóloga, maestra budista y autora de Aceptación radical y Compasión radical
«Una guía sincera, ingeniosa y llena de aprendizajes para personas que creen que no tienen talento para la meditación, pero que se beneficiarían mucho de este entrenamiento mental.»
–MATTHIEU RICARD, Monje budista y autor de El arte de la meditación y En defensa de la felicidad
¿No te engancha la meditación? ¿Cada vez que lo intentas, tu cabeza empieza a dar vueltas como una lavadora a 2000 rpm? Que no cunda el pánico. Al psicólogo y profesor de mindfulness Eduardo Jáuregui, que lleva 25 años dándole a estas prácticas, le pasa exáctamente igual.
¿Por qué entonces sigue insistiendo tozudamente cada mañana? En este libro, confiesa que la Atención Plena le ha revolucionado la vida incluso más que la llegada del iPhone, explicando sus beneficios mediante anécdotas personales hilarantes, las últimas investigaciones en neurociencia y estrambóticos personajes que te resultarán muy familiares —porque también pululan por tu propio cerebro como en una disparatada secuela de Inside Out.
¿Alcanzará Eduardo algún día la anhelada Iluminación de la que hablan en Oriente? Ni de broma. Sin embargo, los ejercicios que describe aquí ya le han proporcionado auténticos superpoderes, como coger un micrófono sin ponerse a temblar, disfrutar fregando los platos o superar el impulso de sacar el móvil obsesivamente en cada semáforo. Y si esto le ha funcionado a Eduardo, hay esperanzas no solo para ti, sino para el mundo entero.